Soy la neurona que habita el cerebro de Pablo. En ocasiones mi trabajo es bastante duro,este chaval es un poco complicado. El resto de mis compañeras se piraron y me dejaron aquí con un marrón que para que contaros. Pero yo no le abandonaré. Le estoy cogiendo cariño y además, vivir controlando el cerebro de un empanado mental, da muchos puntos para la oposición a neurona en el cerebro de un premio Nobel. Así que bienvenidos a esta casa de locos.